LOS ANÁLISIS DE SUELO, HOJAS Y AGUA de riego ayudan a conocer en qué estado se encuentra un cultivo y qué acciones pueden llevarse a cabo para mejorar todos sus parámetros.

La realización periódica de análisis de suelo o sustrato, hojas (foliares) y agua de riego nos va a permitir desarrollar un plan de abonado más eficaz y eficiente, aumentando la productividad del cultivo y haciéndolo más rentable.

¿Qué beneficios aporta al agricultor?

  • Permite desarrollar un plan de abonado:
    • Más eficaz
    • Más eficiente
    • Más económico
  • Aumentar la productividad del cultivo
  • Aportar la dosis de nutrientes exacta en base a sus necesidades
  • Hacer el cultivo más rentable
  • Optimizar el uso de fertilización, ahorrando hasta un 45% en fertilizante
  • Reducir la contaminación